Encuentros con Beckett
por Francisco González Castro
Pieza basada en el libro “Encuentros con Beckett”, de Charles Juliet
Primera versión
En el centro del escenario, inicialmente sólo una mesa; a la izquierda de la misma, Charles Juliet, el entrevistador, a la derecha Samuel Beckett.
El Entrevistador (volviéndose hacia el público):
El silencio era tan denso que se hubiese podido cortar con un cuchillo...
Beckett: Siempre he deseado tener una vejez tensa, activa... (Pausa) El ser que no deja de arder mientras el cuerpo huye...
(Silencio del entrevistado y del entrevistador)
Beckett (Se detiene, haciendo una pausa, luego, como sin transición visible apenas entre su silencio y su relato.): Un día fui a escuchar una conferencia de Jung... Habló de una de sus pacientes, una chica jovencísima...

(Pausa. Silencio)
(A un lado del escenario, aparecen un hombre y una mujer. Cuando termina su diálogo, quedan inmóviles y en la penumbra:)
Madame Rooney: Lo único que ocurría según él es que se estaba muriendo.
Monsieur Rooney: Qué tiene eso de extraordinario?
(A otro lado del escenario, esta vez a la izquierda, aparecen dos mujeres de mediana edad. Cuando termina su diálogo, se hace la penumbra sobre ellas, mientras continúan débilmente balanceándose:)
Joven o Mujer A: En el fondo no había nacido nunca...
Mujer B: En el fondo no había nacido nunca...
Las dos se miran sin comprender, pero luego se tumban en el suelo, espalda contra espalda (agarrándose por los brazos entrelazados), y balanceándose repiten...
Joven o Mujer A: En el fondo no había nacido nunca...
Mujer B: En el fondo no había nacido nunca...
(Silencio. Pausa prolongada. Idealmente, con los dos laterales en penumbra, el foco de la atención vuelve complemente a Beckett y a su entrevistador. El primero de ellos vuelve la vista sobre este último):
Beckett (suspirando): Ni siquiera se puede hablar de lo verdadero. Es lo que forma parte del infortunio...
El entrevistador: Ha leído usted a los místicos?
Beckett: Sí, cuando era joven. Pero no he profundizado en ellos.
(Y luego con tono abrumado): La verdad es que nunca he profundizado en nada.
(Se retiran todos los actores y atrezzos correspondientes. En el escenario, entretanto ha ido apareciendo un hombre que se sitúa en el escenario tal y como la frase siguiente (del propio Beckett) indica, mientras se recoge todo el vestuario y los ruidos propios de esta retirada, así como algún comentario entre los actores, acentúa el silencio y sensación de vacío que la escena siguiente sugiere.)
“Un ser solo de pie, callado, inmóvil. Está un poco apartado, cerca de los bastidores. Todo sucede en una luz crepuscular. Aparece alguien, avanza lentamente. Ve al personaje inmóvil. Se detiene sorprendido”.
- Alguien: Está usted esperando a alguien? (Contesta que no con la cabeza)
- Alguien: ¿Algo? (Idéntica respuesta. Tras unos segundos, sigue andando. Entonces el otro le dice:)
- Personaje inmóvil: ¿Adónde va usted?
TELÓN

Francisco González Castro
Todos los diálogos y textos extraídos de “Encuentros con Beckett”, de
Charles Juliet
